miércoles, 16 de julio de 2008

Los nombres del olvido

Cuando el personal asiático me pregunta por mi nombre, y posteriormente por su significado, siempre me resulta complicado hacerles entender que los nombres españoles, y la mayoría de nombres occidentales, carecen de significado. En Asia, la elección del nombre es una cuestión tan relevante que puede conllevar el éxito o el fracaso en la existencia futura del recién nacido. Por ello, su selección es de gran responsabilidad y responde siempre aun proceso reflexivo y motivado, que también depende en gran medida del momento del alumbramiento; así por ejemplo, "Flor de paz" o "Sabiduría en las flores de primavera" pueden ser algunas traducciones literales de nombres coreanos o chinos. Me muero de envidia.

Recuerdo que en mis primeros meses de estancia en el país intenté suplir la ausencia de contenido espiritual de mi nombre aludiendo a que "Alejandro" era el nombre de un gran conquistador heleno. Supuse que recurriendo a la épica y a la historia, podría revestir mi nombre de connotaciones gallardas, varoniles y en cierto modo románticas. Sin embargo, las distintas mentes coreanas a las que me enfrenté replicaron de igual forma "Entonces, ¿Por qué sus padres le pusieron ese nombre a aquel tal Alejandro de la antigüedad clásica?". Resultaba ridículo remontarse a la Macedonia precristiana y tratar de encontrar una explicación sobre la voluntad de Filipo y Olimpia en el nombramiento de su hijo, por lo que decidí darme por vencido: mi nombre no significa nada, nada más de lo que yo represento en mi espacio y mi tiempo, que es mucho o poco, según se mire.

Al igual que con los nombres propios, con las cosas sucede algo similar. Aunque los teóricos realistas lo nieguen, lo cierto es que en castellano, los nombres de las cosas, en su mayor parte, no guardan relación con su significado; o si en algún momento lo hicieron, la evolución propia del lenguaje hizo que se perdiera. En la actualidad mantenemos relaciones artificiales, adúlteras, convencionales y aleatorias entre los nombres y lo que representan, de tal manera que el nexo que une significante y significado es tan débil a veces que puede llegar a desaparecer. De pequeño recuerdo como jugaba a repetir infinitas veces una palabra, hasta el punto en que ésta ya no tenía sentido, hasta encontrarla ajena, extraña, temible. Nominalismo puro.

Es demasiado tarde para cambios de sistema. En Macondo ya sucedió. Etiquetar todos los objetos para evitar la terrible enfermerdad del olvido no será más que una solución cortoplacista. Cuando olvidemos leer, todo habrá acabado; no habrá Melquíades capaz de salvarnos.

Sólo quiero envejecer sereno. Morir lúcido, durmiendo.



7 comentarios:

missbrightside dijo...

Que los significados hayan ido cambiando no implica que las palabras estén vacías.

Es más, para que las cosas existan de verdad, por lo menos en la mente y la conciencia, hay que verbalizarlas, asociarlas a una palabra, etiquetarlas, llámalo como quieras.

Interesante reflexión, eres una caja de sorpresas¡¡¡

Besos desde Sao Paulo

Cris

Antonhito dijo...

Me llamo Rodolfo, y hasta donde yo se mi nombre tampoco tiene significado alguno; más alla de el uso en canciones navideñas (cosa que de niño odiaba), interesante ha de resultar la vida en el oriente, ha sido dificil imagino yo, pero convencido estoy de que enriquecedora.
un caluroso saludo desde el puerto de veracruz, en mexico.
P.d. estoy interesado en abrir un blog a manera personal y de contacto con amigos, si tengo alguna duda, podría contectarme contigo para algunos tips?. salu2.

The blogolist dijo...

Pues Alejandro, tu nombre sí que tiene significado. Así que te voy a dar una alegría porque te lo voy a explicar:

Alejandro proviene de Alexandrós (perdón por no poner el alfabeto griego, pero es complicado). Es una palabra compuesta por alex- (del verbo aléxein: protejer, alejar de algo) y andrós (hombre).

Por tanto, Alexandrós/Alexandroi es "el protector de los hombres" de forma etimológica.

Con respecto a la figura de Alejandro Magno, el nombre cambió un poquitín... ya que también hay personas que dicen que tu nombre significa "vencedor".

Pero es más correcto el primero.

Saludos desde León y pásalo bien en Corea!

Alex dijo...

No te acostarás sin saber una cosa más.

Muchas gracias por la aportación "blogolist". A mis 28 años acabo de descubrir el significado etimológico de mi nombre.

Anónimo dijo...

Querido amigo,

los nombres en castellano también significan cosas. Otra cosa es que no lo sepamos. Pero la etimología de nuestros nombres es tan antigua (casi) como la de muchos nombres orientales y árabes.

Un saludo,

Antonio ("digno de alabanza")

Emily Noanán dijo...

MUY BUEN POST!

la verdad es que ellos llevan esa tradiccion de hace miles de años...

yo me llamo emily gabriela jajaja que su signicado no se cual sea...

y tambien hacia lo mismo que tu repetir tantas veces una palabra hasta decir bueno pero quien rayos le puso ese nombre a eso! (lo sigo haciendo a mi edad jajaja)

saludos desde monterrey mexico

Ignasi dijo...

Hola Alex,

Mira en esta web, donde hay mucha información sobre los nombres.

Alejandro

En mi caso(Ignasi) puede venir de Ignis fuego.